¿El libro contra la pantalla?

La pantalla es para algunos el peor enemigo del libro. En todos los espacios y niveles relacionados con la lecto-escritura es uno de los temas a debatir, desde los grandes escritores hasta los amantes lectores en los salones de clases toman posturas y compiten por argumentar con mayor solidez porqué y quién debe ganar la batalla.

Como parte del desarrollo mi proyecto en muchas ocasiones defendí mi interés por la lectura digital y la necesidad de orientar esfuerzos para enseñar a leer digital y para facilitar contenidos de calidad. Muchas veces me topé con pared, sobre todo al principio cuando mis compañeros de especialidad defendían con pesada artillería, el reinado y la omnipotencia del libro tradicional.

Esto fue cambiando, por una parte porque desarrollé la habilidad para defender con bases mi postura y por otra, gracias a la influencia de las materias relacionadas con la alfabetización informacional. Gracias a ellas tanto mis compañeros como yo pudimos acceder a bibliotecas digitales 'gigantes', a contenidos que ni en sueños pensamos encontrar y con un mundo digital, detrás de la pantalla, que ofrece grandes y maravillosos beneficios.

Al final del camino ha sido gratificante ver cómo los más férreos defensores de la tinta y papel, accedieron a conocer lo que el mundo digital ofrece y a pensar en un esperanzador y reconfortante "¿por qué no?"


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